Filippo Caronti no fue un "inmigrante" (llegó a Bahía Blanca en calidad de militar en 1856).
Es una de esas figuras que de tanto haber sido homenajeadas, elevadas a la categoría de pétreo busto venerando, se vuelven ajenas, lejanas, opacas. A esto se suma la relevancia política e institucional que tuvo su hijo Luis, nacido en Bahía Blanca el 9 de septiembre de 1858 y fallecido en Bs As el 2 de septiembre de 1917, que muchas veces lleva a confundir ambas figuras.
Vamos a tratar de hacernos amigos.
Tomado del "Homenaje a Felipe Caronti 1813-1883", publicado en Bahía Blanca en 1884 a pocos meses de su muerte por su esposa Adela Casati y sus hijos.
Felipe Caronti nació en la ciudad de Como, Italia, el 8 de julio de 1813. Falleció en Bahía Blanca el 16 de octubre de 1883.
- Miembro del gobierno provisorio de su provincia natal en marzo de 1848
- Sargento Mayor de Infantería del Ejército Argentino desde el 4 de enero d 1856
- Socio de la "Societá Geografica Italiana" di Firenze, hoy de Roma.
- Socio corresponsal de la Sociedad Científica Argentina de Buenos Aires
- Socio perpetuo de la "Societá Italiana di Patronato degli Emigrati" di Roma
- Socio fundador de la "Societá di beneficenza pel ripatrio e riabilitazione al lavoro degli italiani indigent" " di Buenos Aires
- Miembro correspondiente del "Instituto Geografico Argentino" de Buenos Aires
- Miembro de la "Associazione Meteorologica" de Turín.
- Socio fundador y honorario de la Biblioteca Bernardino Rivadavia de Bahía Blanca
- Socio fundador del "Club Progreso" de Bahía Blanca
- Socio fundador y presidente honorario de la "Societá Italiana de Mutuo Soccorso" en Bahía Blanca
- Agrimensor Municipal de Bahía Blanca
- Miembro de la Municipalidad de Bahía Blanca en varias épocas
- Vocal del Consejo Consultorio del Banco de la Provincia en Bahia Blanca
- Agente consular de Italia en Bahía Blanca
Con respecto a las circunstancias de la llegada de Felipe Caronti a Bahía Blanca:
[llegó a la Argentina en 1855, escapando de una condena a muerte por su participación en la revolucion de 1848, en el mismo buque que Silvino Olivieri, a quien se encomendó la creación de colonias Legión Agrícola MIlitar.
Poco tiempo después de la muerte de Olivieri, [1856] llegaba a
Bahía Blanca, en buque a vela, los únicos que por entonces arribaban a estas
playas el capitán Felipe Caronti, de quien ya hemos hablado, con el resto de la
legión. Caronti era un hombre de vasta cultura y había hecho sus estudios de
ingeniero en Italia, aunque no consiguió dar la prueba final para obtener el
título a causa de los sucesos políticos de que fue protagonista. Conocedor el
gobierno de Buenos Aires de sus sobresalientes aptitudes y de sus prendas de
carácter, solicitó sus servicios que debería prestar en la guarnición de Bahía
Blanca. Diósele de alta como capitán de infantería de línea y se le acordó la
baja de la legión militar.
Todavía en Buenos Aires, el capitán Caronti había hecho
observar a Olivieri la inconveniencia de dar a la legión el doble carácter de
agrícola y militar. Sostenía que debía ser lo uno o lo otro exclusivamente,
considerando que mal se avenía un régimen militar a una organización de
agricultores y que era impropio que un cuerpo militar se distrajese de sus
particulares funciones en el cultivo de la tierra.
Olivieri hizo poco caso de estos sanos y bien inspirados
consejos, reveladores de que quien los daba conocía ampliamente la naturaleza
humana y llevó a ejecución su plan tal como lo había previsto.
Acaso pensaba imponer a sus hombres, en el campo del trabajo
los mismos métodos y disciplina que cuando conducía al ataque. Bien pronto,
desgraciadamente, los hechos debían demostrarle el grave y fundamental error en
que estaba.
Consignamos este detalle para demostrar la clarividencia ay
el tacto del elemento que se incorporaba a Bahía Blanca y que más tarde había
de tener una actuación tan sobresaliente como benéfica.
La primera misión que desempeñó Caronti, en unión de los
coroneles Ignacio Rivas y José Murature fue la investigación del hecho que
costó la vida a Olivieri, a cuyo efecto se le habían dado facultades amplias
para tomar las medidas ejecutivas que conceptuase oportunas.
Con respecto a los cabecillas nada podía ya hacerse pues
habíanse dado a la fuga inmediatamente de cometer el crimen; en cuanto a los
demás elementos de la legión considerados sospechosos, fueron dados de baja.
La legión quedó interinamente bajo el mando del capitán
Caronti. Más tarde el gobierno ofrecióle nombrarlo jefe de la colonia, pero no
aceptó. Entonces fue nombrado para ese cargo el teniente coronel Antonio
Susini. La legión tomó carácter exclusivamente militar y se instaló en su
propio cartel, situado en el terreno que ocupa hoy el palacio municipal. Entre
sus oficiales figuraba el mayor Juan Bautista Charlone, y los capitanes Sagari,
Zonza y Valerga. Estos dos últimos fuero los fundadores de las familias
bahienses de este nombre. Reorganizada la legión el capitán Caronti se hizo
cargo de la comisaría de guerra y de la maestranza del fuerte.
El capitán Felipe Caronti quedo en Buenos Aires encargado de enrolar los hombres que faltaban hasta completar el numero de 600 que era el que debía tener la legión.
Su hijo Luis Caronti escribió sobre su padre:
"Construyó el primer muelle en el puerto sobre el arroyo Napostá Grande [1857]; proyectó y edificó en 1860 las dos primeras escuelas, la primera iglesia de mampostería y una pequeña capilla y cercado de ladrillos en el cementerio. Ejecutó la nivelación y desmonte de la Plaza Estomba, actual Plaza Rivadavia y del primer camino carretero al puerto. Levantó un puente sobre el Napostá y el primer polígono de tiro. Introdujo el árbol llamado pino marítimo, el tamarisco, que se extendió rápidamente por el país y que él plantó de semillas recibidas de Italia, en el patio de su casa en la calle Soler. Levantó planos topográficos de la frontera ... Hizo observaciones meteorológicas con toda prolijidad durante 25 años, desde el 27 de enero de 1859 hasta el 16 de octubre de 1883, día en que falleció de muerte repentina a los 70 años de edad".
Cn respecto a su registro meteorológico cuenta Zeballos (1881)
En 1874 cumplíase una serie de años que Caronti llevaba sus observaciones, tomadas á las 7 a. m., 2 y 9 p. m. sin interrupción de un solo día, cuando á fines de Setiembre la autoridad llamó á su puerta para llevarlo preso. Acusábanlo de participación en sucesos políticos de doloroso recuerdo, y se vió forzado á abandonar su casa de Bahía Blanca, donde el viagero que sale de los desiertos, retempla su espíritu de el seno de una buena biblioteca y de un gabinete de instrumentos, al cual debe nuestra geografía física señalados progresos. El soldado de la Patria y de la Ciencia no tembló en frente de sus carceleros y mirándolos sereno con faz erguida, solamente lanzó una frase, que ellos no comprendían y que en otro teatro y entre otros hombres, le valiera la libertad misma.- ¡Me obligan Vds. á interrumpir mis observaciones meteorológicas de catorce años ! . . . . Y quedaron interrumpidas, porque Caronti estuvo seis meses fuera del hogar. Durante su ausencia aquel sentimiento lo preocupaba constantemente, era su mortificación. Cuando regresó, los pesares del suceso se cambiaron en placer indefinible, al recibir el cuadro de las observaciones de los seis meses, hecho con prolijidad y esmero irreprochables. Su inteligente é instruida es posa, le había preparado esta tierna sorpresa y sus observaciones famosas ya en el mundo científico, cuentan hoy veinte y tres años completos.En 1859 Pellegrini lo menciona en su informe, al agradecerle su colaboración en mediciones topográficas, y sus observaciones meteorológicas.
Felipe Caronti puebla con ovejas mestizas la primera suerte de estancia en propiedad del partido
Textos escritos por Felipe Caronti:
1869 "Informe sobre el partido de Bahía Blanca", con Real de Azua y Sixto Laspiur.
1881 "El clima en Bahía Blanca" en el Boletín Geográfico Argentino.
1882 "Informe sobre Bahía Blanca con motivo del censo de 1881" (la transcripción de este documento, acá)
Bibliografía
Cabré Moré, Enrique, Vida y obra de Felipe Caronti, Bahía Blanca, 1933.
Casati et al, Homenaje a Felipe Caronti 1813-1883, Bahía Blanca, 1884.
Monti, Antonio, La vita e le memorie del patriota comasco Filippo Caronti, 1918 (En la ABR)
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