"- ¿Qué cantaban?
Italianos en Bahía Blanca
Fragmentos de entrevistas a inmigrantes italianos residentes en Bahía Blanca.
sábado, 29 de marzo de 2025
DOMENICO ROSETTI CANTA LA MONTANARA
"- ¿Qué cantaban?
miércoles, 18 de diciembre de 2024
Flora Lanci: de ese tiempo en que fue costurera en el comando
viernes, 2 de diciembre de 2022
Los primeros que hicieron pan en Bahia Blanca en 1838
"En Buenos Aires la situación política se hacía cada día más incierta. La dictadura de Rosas presagiaba el funesto período de la tiranía con todos sus horrores. Algunos elementos temerosos o simplemente precavidos entre los que primaban los extranjeros iniciaron la emigración hacia otros puntos del país, que si bien es cierto ofrecían condiciones de vida menos cómoda, por lo menos no serían teatro de luchas política, que siempre fueron de deplorables resultados para los elementos del trabajo. Es así que algunos trabajadores italianos y bascos vinieron a Bahía Blanca, prefiriendo los rigores de la soledad, el aislamiento y el salvaje a los horrores de la pretendida civilización... (rotura del papel).
En 1838 tuvo lugar, por obra de los mencionados inmigrantes italianos, entre los que predominaban los genoveses, un hecho simple pero de indudable importancia: la siembra de trigo. La extensión sembrada fue de una cuadra y a pesar de que los viento y las heladas hicieron sentir sus desastrosos efectos el resultado fue bueno. En aquella época no había todavía medios por cuyo motivo el lector puede preguntarse legítimamente qué hacían aquellas gentes con el trigo recogido. La contestación podrá causar extrañeza pero es inmediata y traduce la verdad. Hacían harina, y con ella pan, que según afirman documentos de aquellas épocas era muy sabroso a pesar de su color oscuro. La molienda era de lo más primitivo que se pueda imaginar. En una especie de mortero se colocaba el trigo y se pisaba luego con una piedra adecuada. El producto se tamizaba por medio de un tejido que dejaba pasar la harina reteniendo una parte del afrecho, la más gruesa. Así preparaban lo necesario al más noble de los alimentos aquellos hombres tenaces en el trabajo, optimistas en el porvenir e industriosos para proporcionarse lo necesario para el sustento".
La Nueva Provincia, 1-1-1921, suplemento especial, p. 5
"La única inmigración que venía a establecerse en Bahía Blanca constaba de algunas familias genovesas cuya principal ocupación es la agricultura y horticultura"
El partido de Bahía Blanca. Informe 1869
COMPLETAR CENSO 1869 family search
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miércoles, 18 de mayo de 2022
Al suon della mandolina - Alfonso Di Lorenzo en Ing. White

Esta costumbre de escuchar ópera provenía de Alfonso Carmelo Di Lorenzo .serenatero napolitano q tocaba mandolina ....el tenía una colección de discos de pasta que con mucho primor nos hacía escuchar... Fana de Carlo Butti y Enrico Carusso, Mis padres heredaron ese material ..algunos los conservo mi vieja era loca por el aria de Madam Butterfly de Puccini ....y mi viejo por Elixir d'amore ...ah la del nono era I Pagliacci ....yo me crié escuchando ese material .....y como tuvimos la dicha de viajar seguido a capital porq le salía gratis a mi viejo los pasajes por ferroviario ...fuimos a ver muchas obras al Colón ...
Di Lorenzo era el abuelo por parte materna.
martes, 5 de abril de 2022
Un excelente artículo de Gustavo Chalier, del ARCHIVO HISTORICO DE PUNTA ALTA
Luis Novelli (La Spezia, Italia, 1901- edificó su Casa Barco de Pehuen Co inspirándose en el buque que lo trajo al país. Durante mucho tiempo se pensó que Novelli había realizado una réplica de un navío de pasajeros, pero contactos realizados con su nieto Aldo Luis Novelli Real aportaron datos para rectificar ese relato. Esta información se cruzó con documentación que ya estaba en el Archivo, donada por Carmen Maio y periódicos puntaltenses del año 1921, también del acervo de la institución. Si bien la forma dada a la casa barco es de una embarcación civil, el nombre remite al acorzado Roma, de la Regia Marina Italiana, en la que Novelli estuvo embarcado en su juventud y con el que llegó a la Argentina.

El RM Roma.
El Roma fue un acorazado italiano botado en 1907. Fue el tercer miembro de la clase Regina Elena , que incluía otros tres barcos: Regina Elena Napoli y Vittorio Emmanuele . Tenía una eslora de 144,6 metros una manga de 22,4 m, mientras que su calado máximo era de 8,58 m (28,1 pies). Desplazaba 13.772 toneladas y estaba armado con una batería principal de dos cañones de 305 mm y doce cañones de 203 mm. Contaba con una tripulación de 742 a 764 personas. Sirvió en la Guerra Ítalo-turca (1911-1912) y en la Primera Guerra Mundial (desde la entrada en acciones de Italia en 1915 a 1918)[1].
En él prestó el servicio militar Novelli y estaba embarcado cuando el Roma llegó a Puerto Belgrano con el fin de efectuar reparaciones en el dique, el 31 de enero de 1921.

La estadía del Roma en Puerto Militar.
El arribo de la nave de guerra italiana fue todo un acontecimiento en Punta Alta y Bahía Blanca y fue objeto de numerosos agasajos por parte de la numerosa colectividad italiana. Llegaron a Punta Alta para la recepción el vice cónsul de Italia, Félix Berutti y numerosos miembros de la comunidad itálica bahiense, que llegaron a la estación del Ferrocarril Sud, en Puerto Militar. A ellos se incorporaron los miembros de la comisión local de recepción, Romeo y Raúl Ferrandi, Ítalo D’Aste, Rómulo Patrón Biaus, G. Irazosqui, Calixto Barbieri, Augusto Martinozzi, José Turi, Amilcare Rigonelli, Antonio Cartolano, Domingo Calabrese, Emilio Lampreave, Francisco Calderoni, Fortunato Costa, Muzio Get y Estanislao Boffi[2].

En el Roma y tras las presentaciones del caso, su comandante, el Teniente de Navío Augusto Capon, obsequió a la delegación con una copa de champagne, se pronunciaron palabras de bienvenida y se efectuó una visita a la nave. Luego a las 17.00, en sendos automóviles facilitados por algunos vecinos de la ciudad, los miembros de la delegación local en compañía de cinco oficiales del Roma, se dirigieron a la estación ferroviaria para despedir a los visitantes bahienses. Desde allí, el grupo se dirigió a efectuar una recorrida por Punta Alta, que finalizó en el Club Diana, donde se hicieron unos ejercicios de tiro al plato. Posteriormente se dirigieron al hotel Colón de Puerto Militar, donde Romeo Ferrandi los obsequió con unos aperitivos y al poco tiempo los jóvenes oficiales retornaron al Roma.

El 10 de febrero, patrocinado por la Sociedad Italiana “Unión y Progreso”, se ofreció un picnic a la oficialidad del buque italiano, en el hotel Colón. Los convidados comenzaron a sentarse a las 12.00 y fueron fotografiados por el señor Migone. Ocuparon el centro de la mesa el comandante Augusto Capon; el Contraalmirante Ramón González Fernández, jefe del Puerto Militar; el Capitán de Fragata Arturo Cueto, jefe del Arsenal, el Capitán de Navío y demás oficiales del Roma y de los buques surtos en la dársena. Estuvieron presentes, de Punta Alta, Romeo y Raúl Ferrandi, José Turi, Caraffini, Paolucci, Vitaliano Venafri, Flamini, Farina, Ítalo D’Aste, Il Grande y Martinozzi, entre otros. El almuerzo campestre, además fue ámbito para que se pronunciaran múltiples discursos donde destacaron la fraternidad entre Argentina e Italia[3].
Días después, el 28 de febrero, tuvo lugar un picnic en el bosque contiguo al hotel Colón. Participaron de él suboficiales del Roma y del Círculo de Suboficiales del Puerto Militar[4].Otro agasajo se realizó días después: una reunión danzante, el 21 de marzo ofrecida por la tripulación del Roma, en la sede del Círculo de Oficiales de Mar, especialmente cedida para tal fin,
Finalmente se anunció que el acorazado Roma abandonaría la dársena de Puerto Militar el 29 de marzo de 1921. [5] El buque partió, dejando en nuestras tierras a Luis Novelli, quien ya había terminado su período de servicio militar y quien, con la bohemia que lo caracterizaba, quiso probar suerte en América, impactado por las posibilidades que le abría el Nuevo Mundo. Era perito electrónico y comenzó como obrero en la casa Aceto . En 1944 abrió su propio negocio en calle Buenos Aires (hoy Hipólito Yrigoyen) de Bahía Blanca, cuidad en que falleció en mayo de 1964.
Por Lic. Gustavo Chalier.
Esta nota complementa la información brindada en “La Casa Barco de Pehuen Co”, en que se puede ahondar sobre la historia de esta particular vivienda.
Fuentes
- “Italian battleship Roma (1907)” (12 de noviembre de 2021), en Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Italian_battleship_Roma_(1907)
- Minervino, Mario: “Los distintos legados de Novelli, pionero de la energía eólica”, en La Nueva, 7 de enero de 2018.
- Nueva Época, Punta Alta, enero, febrero y marzo de 1921.
[1]“Italian battleship Roma (1907)” (12 de noviembre de 2021), en Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Italian_battleship_Roma_(1907)
[2] Nueva Época, 2 de febrero de 1921.
[3] Nueva Época, 12 de febrero de 1921.
[4] Nueva Época, 2 de marzo de 1921.
[5] Nueva Época, 25 de marzo de 1921.
https://www.archivodepunta.com.ar/2022/04/05/roma-el-buque-que-inspiro-a-la-casa-barco-de-pehuen-co/?fbclid=IwAR0H7Gm7CxYoqgdSR_yVKFizoX1Ej8kkN7y9Ie5Hh0RCuxvv7aQEHjb7go8
viernes, 30 de julio de 2021
1900-1910: fondas con nombres bellos
Fonda "LA PRIMAVERA" 19 DE MAYO 398 ZAPIOLA Y 19 DE MAYO, de Fermani, Julio
Fonda "LA ESPERANZA" SOLER 380
Fonda "La paz" 2° Saavedra y 2° Donado.
Fonda de los trabajadores, en Brandsen 389-372, Giuseppe Mascarini (Lombardia), prácticamente al lado de la Estacion Sud.
En Soler 202, esquina Belgrano, estaba la Fonda La nuova civiltá, de Giuseppe Regiani.
La Fonda Garibaldi estaba en Dorrego y Gral Paz, Dorrego 498 con mas precision, y era de Francisco Zanotti.
La fonda "UMBERTO PRIMO" en O'Higgins 698
Fonda "XX SETTEMBRE" Rondeau y Terrada (no habrá sido la anteriormente llamada fonda tirolesa?)
Concetti fonda Marconi y en Estomba y 11 de abril ESTOMBA 301 Las dos espadas en "MARCONI" Y 11 DE ABRIL 52
Agutín Dido tenia la Fonda de los panaderos en Bs As 50
Fonda de los Horneros en ALVARADO 434
Un bel dí vedremo... Saveria Reale de Fornari
no me pesa la larga espera, yo con fidelidad, te espero:
Esto me contó su hija, Rosa Emma Fornari:
"Mi mamá tenía una voz hermosa. Cantaba en el coro de la iglesia y allí una vez la escuchó un señor que quería llevarla no se si a Roma o a Milán para que haga de ese talento una carrera. Mi abuela lo consideró una locura y jamás se realizó.
Yo recuerdo que cantaba siempre, sobretodo cuando lavaba la ropa. Nunca quiso usar lavarropa aún cuando mi papá le había comprado uno en un tiempo en el que pocas personas tenían. Se conocía todas las óperas (La Traviata, Pagliacci, La Boheme, Madame Butterfly, Tosca, etc.), y cuando yo era chica me contaba las historias de las óperas como si fueran cuentos o novelas y enriquecía la narración con su canto".
Rosa Fornari, 31 de agosto de 2012